El año 2026 marcará un punto de inflexión tecnológico para el sureste mexicano. Según Alice Simán, reconocida consultora en transformación digital, Chiapas dejará de ver la Inteligencia Artificial como una curiosidad futurista para integrarla como una herramienta operativa estándar. Las proyecciones indican que la adopción de estas tecnologías pasará del 2% actual a un estimado del 10% al finalizar el año, impulsada por la necesidad de eficiencia ante el aumento de costos laborales.
"Las empresas que no se adapten quedarán rezagadas competitivamente. No estamos hablando de robots complejos en líneas de ensamblaje, sino de software accesible en la nube que automatiza inventarios, responde a clientes por redes sociales y predice la demanda de insumos", explicó Simán en un foro empresarial en Tuxtla. La automatización permitirá a los empleados dejar tareas repetitivas y enfocarse en áreas de mayor valor agregado.
Los sectores agroindustrial y turístico serán los primeros grandes beneficiados. Se prevé el uso de sensores y análisis de datos para mejorar la calidad de los cultivos de exportación, así como plataformas personalizadas que ofrezcan experiencias turísticas a medida para los visitantes de la Selva y los Altos, maximizando así la derrama económica por turista.