A pesar del enorme potencial geoestratégico para el comercio con Centroamérica y Asia, el arranque de 2026 muestra señales de estancamiento en Puerto Chiapas. Diversos consorcios logísticos nacionales e internacionales han decidido poner en "pausa" sus proyectos de inversión en infraestructura, citando una preocupante falta de claridad en las reglas de operación del Polo de Desarrollo para el Bienestar (PODEBI).
Un informe reciente del sector industrial revela que la burocracia es el principal obstáculo: establecer una empresa operativa en la zona requiere atender un promedio de 53 trámites federales, estatales y municipales, proceso que puede demorar hasta 2.6 años. "El capital es cobarde; si no hay certeza jurídica sobre los incentivos fiscales prometidos y los tiempos de despacho aduanal no mejoran, la inversión se irá a otros puertos como Salina Cruz o Coatzacoalcos", alertó el presidente de la asociación de agentes aduanales locales.
Los inversionistas demandan la publicación inmediata de un manual de operaciones simplificado y ventanillas únicas digitales. Sin estas garantías, se pone en riesgo la creación de miles de empleos directos en la región costera, que depende urgentemente de la diversificación económica más allá de la agricultura y la pesca tradicional.