Después de varios trimestres de contracción e incertidumbre, la industria de la construcción en Chiapas comienza a mostrar signos sólidos de recuperación. Los indicadores de actividad industrial correspondientes al cierre de 2025 y enero de 2026 señalan un repunte positivo, impulsado por una combinación estratégica de inversión en obra pública federal y nuevos desarrollos residenciales privados en la capital, Tuxtla Gutiérrez.
Este sector actúa como un termómetro vital de la economía estatal, ya que detona cadenas de valor extensas que benefician desde las grandes cementeras hasta las ferreterías de barrio, pasando por transportistas, arquitectos y albañiles. "Vemos con buenos ojos el reactivamiento de licitaciones carreteras y de infraestructura hidráulica, que son intensivas en mano de obra local", señaló el presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) delegación Chiapas.
Para aprovechar este nuevo ciclo de crecimiento, las empresas proveedoras de materiales están modernizando sus cadenas de suministro. La implementación de software de gestión de inventarios y logística se ha vuelto común para evitar los cuellos de botella y la escalada de precios que afectaron al sector en años anteriores.