La complejidad técnica y normativa de la facturación electrónica en México, específicamente bajo el estándar CFDI 4.0, está provocando un éxodo tecnológico masivo en Tuxtla Gutiérrez. Las empresas están abandonando sus viejos servidores físicos y sistemas "legacy" hechos a la medida, cuyo mantenimiento se ha vuelto insostenible y costoso ante las constantes actualizaciones requeridas por el SAT.

"Teníamos un sistema local desarrollado hace diez años, pero cada cambio en los catálogos del SAT nos costaba miles de pesos en honorarios de programación y días de inactividad. Decidimos migrar a un ERP en la nube (SaaS) que nos garantiza que los catálogos de productos y servicios se actualizan automáticamente sin intervención nuestra", comentó el gerente administrativo de una importante distribuidora de materiales de construcción.

Esta migración tecnológica va más allá del cumplimiento fiscal. Al operar en la nube, los gerentes y dueños de negocio han ganado la capacidad de monitorear sus inventarios, ventas y cuentas por cobrar en tiempo real desde cualquier dispositivo móvil. Esta agilidad administrativa se está convirtiendo en una ventaja competitiva crucial para sobrevivir en un mercado que exige respuestas inmediatas.