La acelerada transformación digital de las empresas en Chiapas ha traído consigo un efecto secundario peligroso: el aumento exponencial del cibercrimen. Consultoras tecnológicas líderes en Tuxtla Gutiérrez han emitido alertas urgentes tras detectar un incremento del 40% en intentos de ataques de ransomware dirigidos específicamente a pequeñas y medianas empresas locales durante el último trimestre.
"Existe la falsa creencia entre los empresarios locales de que los hackers solo atacan a bancos o grandes corporativos. La realidad es que las PyMEs son el blanco perfecto porque sus protocolos de seguridad son inexistentes o muy débiles", advirtió un experto en ciberseguridad certificado. El secuestro de información contable o bases de datos de clientes puede paralizar la operación de un negocio y llevarlo a la quiebra en cuestión de días si no se paga el rescate.
Ante esta amenaza latente, la recomendación de los especialistas es clara y urgente: la ciberseguridad debe dejar de verse como un gasto opcional para convertirse en una inversión prioritaria en el presupuesto de 2026. La implementación de firewalls perimetrales, sistemas de respaldo en la nube y, sobre todo, la capacitación del personal para detectar correos maliciosos (phishing), son las primeras líneas de defensa que todo negocio debe adoptar.