En un esfuerzo por posicionar al estado en el mapa del 'nearshoring', el gobierno de Chiapas ha lanzado una campaña agresiva para garantizar la seguridad de las inversiones extranjeras. La Secretaría de la Frontera Sur ha enfatizado que mantener el estado de derecho y la seguridad en las carreteras son las prioridades absolutas de la agenda económica para 2026, reconociendo que sin seguridad no hay desarrollo posible.

Este compromiso institucional es vital para concretar negociaciones avanzadas con grandes jugadores internacionales, como la ampliación de operaciones de la procesadora Bumble Bee y el interés de maquiladoras textiles asiáticas. "Los inversionistas nos piden dos cosas: energía confiable y seguridad para sus mercancías y personal. Estamos trabajando en corredores logísticos seguros monitoreados 24/7 para cumplir con estos estándares", declaró el titular de la dependencia.

Analistas coinciden en que Chiapas tiene una oportunidad histórica gracias a su mano de obra joven y abundancia de agua. Si logra consolidar esta percepción de seguridad, podría atraer inversiones por más de 500 millones de dólares este año, diversificando una economía que urge de industrialización.